Cuando Vicente tenia un año 7 meses, enfermo, y mucho, los médicos que lo atendieron lo dejaron internado, estaba decaído y no dejaba de vomitar.
Sus riñones comenzarón a fallar, y él estaba cada vez peor, me preguntaron que había comido, si tenía alguna alergia alimentaria, era la primera vez que escuchaba de eso.
Recordé que desde que nació Vicente tuvo reflujo, los exámenes salieron normales, su pediatra sugirió intolerancia a la latosa, así que comía cosas deslactosadas desde entonces, pero no, lo que lo tenía tan mal no era una simple intolerancia, era algo más grave.
Vicente se estabilizo y lo dieron de alta 47 horas después de su ingreso, con cuidados especiales y dieta sin proteínas... y a la semana estaba maravillosamente bien.
Luego comenzó con gastroenterologo y nutricionista, tuvo varias decaidas y fallas en su dieta cuando de visita en casa de parientes comía cosas que NO debia, necesito de hospitalización unas 4 veces en tres años, y varias visitas más a urgencias cuando se descompenzaba por vomitar mucho.
Vicente decia que era un niño valiente, nunca lloraba cuando lo pinchaban ni le ponian suero, las enfermeras lo felicitaban siempre, decía que la alergia era un monstruo malvado que no lo dejaba comer lo que otros niños si, y que algún día lo vencería y comería helado como los de los comerciales :)
Nos aislamos del mundo casi tres años para evitar tentaciones para Vicente, y lo logramos!! en marzo del 2012 Vicente fue declarado libre de alergias, estábamos felices!! al fin tendría niñes normal comiendo golosinas y sin miedo a enfermar por comer algo nuevo.
Aunque nunca logró tolerar la crema y el manjar, no nos preocupo, era algo mínimo en comparación a todo lo que su sistema digestivo habia logrado, habíamos ganado al monstruo de la alergia!! y desde la oficina del doctor nos fuimos a celebrar con una rica copa de helado para dos.